El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha puesto sobre la mesa la compleja situación de Rodalies en Catalunya tras dos años al frente del ministerio. A pesar de una inversión superior a los 3.000 millones de euros, la percepción de los usuarios sigue siendo negativa. Puente señala que el sistema de cercanías catalán es el más antiguo y complejo de España, lo que complica aún más las mejoras necesarias.
El ministro destaca que, aunque se están renovando infraestructuras y estaciones —con obras en más de 40 de ellas—, la antigüedad del material rodante y la falta de capacidad siguen generando incidencias diarias. Según Puente, el 80 % de los ascensores y escaleras mecánicas no funcionaban al inicio de su gestión, pero ese porcentaje se ha reducido notablemente en el último año.
Puente atribuye los problemas a una combinación de factores: falta de inversión histórica, gobernanza deficiente y causas externas como robos de cable y actos vandálicos. Rodalies concentra la mitad de las incidencias de este tipo en toda la red ferroviaria española, lo que agrava la situación.
Sobre el traspaso de la gestión a la Generalitat, Puente afirma que la proximidad puede mejorar la coordinación, pero advierte que no es una solución milagrosa. Insiste en que, sin renovación de líneas, aumento de capacidad y llegada de nuevos trenes, la gestión local tendrá un impacto limitado. El nuevo modelo de empresa mixta está a punto de formalizarse y se espera que en 2025 comience a dotarse de recursos y estructura.
El ministro también menciona la importancia de la paz social alcanzada tras negociaciones con sindicatos y administraciones, y subraya que la Generalitat tendrá el control principal en la nueva etapa. Sin embargo, recalca que la mejora real del servicio dependerá de inversiones continuas y de la coordinación entre todos los actores implicados.
En cuanto al corredor mediterráneo, Puente asegura que el 82 % de las obras ya están ejecutadas o en marcha, y mantiene el compromiso de que en 2027 estará operativo entre Almería y la frontera francesa. Además, destaca la necesidad de conectar Barcelona y Lleida para aliviar la saturación por Tarragona, con estudios de viabilidad ya licitados.