En total, habrá 425 paradas profesionales, la mayoría dedicadas a libros, muchas de ellas con firmas de autores. A esto se suman numerosos puestos frente a librerías, lo que amplía aún más la oferta y refuerza el carácter masivo de la jornada.
El recorrido se redistribuye hacia zonas como Portal de l’Àngel, plaza Nova y el entorno de la Catedral, extendiéndose hasta Via Laietana. También ganan protagonismo ejes como paseo de Sant Joan y Lluís Companys, donde se concentrarán propuestas familiares y de literatura especializada.
Las previsiones apuntan a cifras récord si el tiempo acompaña. El año pasado se vendieron millones de libros y rosas, y este año se espera incluso superar esos datos en una edición más descentralizada.
El modelo apuesta por repartir el flujo de visitantes y mejorar la movilidad, manteniendo el ambiente de la Diada en distintos puntos de la ciudad.
Sant Jordi se repartirá más por la ciudad, lo que puede acercar el ambiente y las paradas a zonas que antes tenían menos protagonismo. También ayudará a evitar grandes concentraciones en un solo punto, haciendo la experiencia más cómoda para quienes pasean. Para muchos vecinos, supone vivir la Diada más cerca de casa y con menos aglomeraciones.