El histórico CEME de Sabadell cierra tras 37 años. El edificio será transformado en vivienda. Decisión municipal que marca el fin de una era cultural. Familias y músicos quedan huérfanos de su espacio. El cambio ya es irreversible.
El pulso cultural de Sabadell sufre un golpe inesperado: el Centro de Estudios Musicales Especializados (CEME), referencia durante casi cuatro décadas, dejará de existir para dar paso a viviendas. La decisión del Ayuntamiento, que autoriza el cambio de uso y una reforma integral del edificio de la calle Espirall, pone fin a una etapa que marcó a generaciones de músicos y familias en el corazón de la ciudad.
La noticia llega tras meses de incertidumbre. El cierre definitivo del CEME, previsto para junio de 2025, responde a la imposibilidad de la escuela de adquirir el inmueble, una condición impuesta por la propiedad. El mercado inmobiliario y la presión sobre el centro urbano han terminado por asfixiar un proyecto pedagógico que, durante años, llenó de vida y talento la zona.
El edificio, que durante 37 años fue epicentro de creatividad y formación, se transformará en una residencia unifamiliar. La Junta de Gobierno local dio luz verde al derribo parcial y a la reconversión del espacio, borrando así los últimos vestigios de una institución que solo el Conservatorio superaba en influencia musical en Sabadell.
El cierre deja a cerca de 200 alumnos y a una comunidad de docentes y familias sin su punto de encuentro habitual. El CEME no solo ofrecía clases de música moderna y programas pioneros como «Mini Músics», sino que también apostaba por la musicoterapia y la integración del inglés en la formación musical. Su enfoque transversal lo convirtió en cantera de bandas, orquestas y proyectos culturales de la ciudad.
La despedida no ha pasado desapercibida. Conciertos improvisados y encuentros en la calle Espirall han servido de homenaje a una historia que ahora se apaga. El cambio de uso aprobado por el consistorio sella el destino del edificio: pronto, los carteles y recuerdos del CEME serán solo parte de la memoria colectiva de Sabadell.
El CEME fue mucho más que una escuela de música. Nació en los años ochenta como respuesta a la demanda de formación artística alternativa y flexible, en un momento en que la oferta pública era limitada. Su apuesta por la innovación pedagógica y la cercanía con el alumnado lo convirtieron en un referente para familias que buscaban algo diferente. A lo largo de los años, el centro supo adaptarse a los cambios sociales y culturales, manteniendo siempre su esencia de espacio abierto y creativo. Su legado perdura en los cientos de músicos y profesionales que pasaron por sus aulas y que hoy forman parte activa de la vida cultural de Sabadell.