Viajar en Rodalies será gratuito hasta nuevo aviso. La Generalitat toma esta medida tras semanas de interrupciones y fallos graves. La movilidad en Barcelona y alrededores sigue en vilo. Los usuarios buscan alternativas cada día.
La movilidad diaria en Barcelona vuelve a tambalearse. Tras semanas de incidencias y un accidente que paralizó la red, la Generalitat ha decidido que los trenes de Rodalies seguirán siendo gratuitos, sin límite temporal. La medida afecta a miles de personas que dependen del servicio para moverse por la ciudad y su área metropolitana.
La decisión llega en un momento de máxima tensión. La infraestructura ferroviaria ha mostrado una fragilidad inusual, con averías constantes y una seguridad cuestionada. Las máquinas expendedoras de billetes en estaciones clave como Sants o Plaça Catalunya permanecen apagadas, reflejando la gravedad de la situación.
El impacto va mucho más allá del precio del billete. Para evitar el colapso de la movilidad, se han desplegado más de 650 informadores en estaciones y una flota de refuerzo de más de 380 autobuses. El objetivo es cubrir los trayectos que el tren no puede garantizar, aunque la normalidad parece lejana.
Además, la suspensión de las restricciones de la Zona de Bajas Emisiones sigue vigente. Quienes han optado por el coche particular pueden circular sin las limitaciones habituales, una excepción que subraya la magnitud de la crisis. La Generalitat prioriza la seguridad y no contempla volver a cobrar mientras persistan los riesgos.
Por ahora, quienes necesiten desplazarse en Rodalies pueden hacerlo sin coste, pero la incertidumbre se mantiene. El sistema está bajo vigilancia constante y la vuelta a la normalidad, aunque deseada, aún no tiene fecha. La paciencia se convierte en la mejor aliada de los viajeros, al menos mientras dure la gratuidad.
Rodalies es la red de trenes de cercanías que conecta Barcelona con su área metropolitana y otras ciudades catalanas. Su funcionamiento es clave para la vida diaria de miles de personas, especialmente en horas punta. Las incidencias recientes han puesto en evidencia la necesidad de inversiones y mejoras urgentes en la infraestructura, un debate recurrente en la agenda política y social de la ciudad.