El equipo adecuado hace que la aventura se disfrute mucho más
Cada escapada es diferente, por lo que es altamente recomendable dedicar algo de tiempo a conocer qué es lo que el destino elegido va a ofrecer. Teniendo en cuenta si es una familia, una pareja o un grupo de amigos, las actividades podrán ser unas u otras y el equipaje estará más ajustado a la realidad que se quiere vivir.
Cuando el plan incluye dormir al aire libre, las tiendas de campaña pasan a ocupar un lugar protagonista. Este espacio donde descansar también se convierte en un pequeño refugio al que regresar después de un día caminando, explorando bosques o contemplando paisajes. Elegir un modelo adaptado al número de viajeros, a la estación del año y al terreno es fundamental para un descanso profundo y reparador. Una tienda ligera facilita las rutas con desplazamientos frecuentes, mientras que una más amplia aporta un extra de comodidad cuando el viaje invita a quedarse varios días en el mismo lugar.
Otro detalle que suele pasarse por alto es revisar el material antes de salir de casa. Comprobar que la linterna funciona, que el saco de dormir está limpio y en buen estado o que no falta ninguna piqueta lleva apenas unos minutos y evita más de un contratiempo cuando ya se está lejos de cualquier tienda.
La ropa también merece una elección consciente, siendo lo más recomendable apostar por lo práctico, es decir, por prendas transpirables, cómodas y fáciles de combinar en varias capas, una fórmula que permitirá una rápida y cómoda adaptación a los efectos y cambios del clima. También es muy importante elegir el mejor calzado posible, que esté diseñado para caminar sobre caminos de tierra, roca o senderos húmedos.
Hay, además, algunos imprescindibles que siempre encuentran utilidad durante el viaje:
- Botella reutilizable o cantimplora.
- Protector solar.
- Gafas de sol y gorra.
- Botiquín básico.
- Linterna frontal con baterías de repuesto.
- Navaja multiusos.
- Mapa o GPS si la cobertura puede ser limitada.
Disfrutar del entorno empieza por viajar con sentido común
Cuando todo está preparado, la atención deja de centrarse en el equipaje y pasa a los paisajes. En ese momento, una mochila cómoda y bien ajustada se convierte en una compañera inseparable. En este sentido, cabe recordar la importancia de distribuir bien el peso y organizar su distribución de tal manera que sea fácil acceder al agua, a la comida y a los objetos que se prevea usar con frecuencia durante las caminatas.
La naturaleza nos regala instantes y lugares inolvidables, y nosotros, como aventureros, debemos poner todo de nuestra parte para que esos momentos y espacios sigan tal cual nos los encontramos. Nunca habrá que dejar ningún tipo de basura, en todo caso, recoger los residuos que otros han dejado por ahí. Habrá que dejarse guiar por los senderos señalizados, evitando siempre alterar la flora y la fauna, y acampar solo en las zonas autorizadas.