Cada septiembre, Barcelona se transforma en un enorme escenario al aire libre con motivo de su gran fiesta mayor. Las actividades son tan variadas como la ciudad misma: gigantes que desfilan por el centro, fuegos artificiales que iluminan el cielo desde Montjuïc, espectáculos acrobáticos en las plazas, y ritmos de todos los estilos retumbando desde los barrios hasta la costa. La programación mezcla tradición y vanguardia. Mientras en unas calles suenan gaitas y se alzan torres humanas, en otras se proyectan instalaciones digitales o se improvisa una pista de baile. No hay una única forma de vivir la Mercè: hay cientos. Solo hace falta salir a la calle.