Con una puntuación de 79 sobre 100, el festival Primavera Sound no solo deslumbra por la calidad de sus artistas, sino también por su apuesta firme por la sostenibilidad y la innovación, aspectos cada vez más valorados por público y patrocinadores.
La última edición del Primavera Sound impulsó la economía local con un impacto cercano a los 300 millones de euros, pero su relevancia va más allá de lo económico. El estudio valoró la conexión emocional de los asistentes, la admiración que despierta y el boca a boca positivo que genera, claves para consolidar su posición en un mercado saturado.
Curiosamente, el informe revela que la trayectoria no es garantía de éxito: festivales más jóvenes han sabido abrirse paso gracias a propuestas frescas y responsables que captan la atención de nuevas audiencias y marcas.
Detrás del líder barcelonés, eventos como Arenal Sound y Viña Rock demuestran que el pulso festivalero español sigue más vivo y diverso que nunca. Barcelona, una vez más, marca tendencia.