Durante la carrera, el vehículo de emergencias trató de abrirse paso mientras cientos de atletas seguían avanzando. Las imágenes muestran cómo la ambulancia circula con dificultad pese a la sirena, generando tensión y desconcierto en la calle. La escena ha dividido opiniones en redes: algunos critican la reacción de los corredores, mientras otros señalan a la organización por no prever un corredor exclusivo para emergencias. El incidente ha puesto el foco en la planificación de grandes eventos en zonas céntricas, donde el tráfico queda limitado y la respuesta sanitaria puede complicarse.
Para la ciudad, este episodio plantea una cuestión clave: cómo equilibrar eventos masivos con la seguridad y la movilidad. Afecta tanto a participantes como a vecinos y servicios de emergencia, y obliga a revisar protocolos para evitar situaciones similares en el futuro. De cara a próximas ediciones, será clave evaluar lo ocurrido y reforzar la coordinación entre organización y servicios públicos para garantizar que eventos de este масштаба se desarrollen sin comprometer la atención urgente ni la experiencia de los corredores.