¿Qué tienen en común un desfile de zombis, una restauración en 4K y una estatuilla de King Kong? La respuesta es Peter Jackson, que anoche se convirtió en el protagonista absoluto del Festival de Sitges.
El cineasta neozelandés, conocido por su pasión por los monstruos clásicos, recibió la máxima distinción honorífica del certamen. El auditorio lo recibió con una ovación larga y entusiasta, dejando claro que Sitges sigue siendo territorio fan.
Un premio con forma de King Kong
Jackson no ocultó su emoción al recoger la estatuilla, que representa a King Kong. Para él, no es un simple trofeo: considera la película de 1933 como la mejor de la historia, así que el guiño no podía ser más personal.
El director confesó que Sitges es su festival favorito, y la conexión parece mutua. No todos los días un invitado de este calibre vuelve a la ciudad después de más de tres décadas.
Vuelta a Sitges y sorpresa en el Zombie Walk
Han pasado 34 años desde la última visita de Jackson al festival. Esta vez, el motivo era presentar la versión restaurada en 4K de su película «Braindead», un clásico del gore que sigue despertando pasiones entre los aficionados.
Pero antes de la ceremonia, Jackson decidió mezclarse con el público de la forma más inesperada: apareció en el popular Zombie Walk, el desfile que cada año llena las calles de Sitges de muertos vivientes y maquillaje imposible. Los asistentes, entre asombro y risas, pudieron ver al director en plena acción, demostrando que sigue disfrutando del espectáculo tanto como el primer día.
Un reencuentro que sabe a homenaje
La visita de Peter Jackson no solo ha sido un regalo para los fans del terror y la fantasía, sino también un recordatorio de la relación especial entre el festival y los grandes nombres del cine fantástico. La ovación del auditorio y la emoción del propio Jackson dejan claro que, en Sitges, los monstruos clásicos y sus creadores siempre encuentran su casa.