Decenas de personas han vuelto a pasar la noche frente a la OAC Monumental. La alta demanda por la regularización extraordinaria de migrantes provoca largas colas desde primera hora. La Guardia Urbana refuerza la vigilancia para evitar incidentes. Las citas ya se asignan para la próxima semana.
La escena se repite en el corazón del Eixample: decenas de personas han pasado la noche en la calle Sicilia, frente a la Oficina d’Atenció Ciutadana (OAC) Monumental, con la esperanza de conseguir una cita previa para los trámites de regularización extraordinaria de migrantes. Antes de que abriera el centro, la cola ya serpenteaba por las calles Diputació, Sardenya y se extendía hasta la Gran Via, dejando claro el alcance de la demanda.
La presión por acceder a una cita ha llevado a que las primeras disponibles se estén asignando ya para el jueves de la próxima semana. Muchos de los presentes, tras horas de espera, temen quedarse sin turno y verse obligados a repetir la noche en la acera. La situación, lejos de mejorar, se ha convertido en una rutina para quienes buscan regularizar su situación en Barcelona.
Ante el riesgo de que se repitieran los momentos de tensión vividos el día anterior, cuando algunos intentaron colarse y fue necesaria la intervención de los Mossos d’Esquadra, la Guardia Urbana ha desplegado un dispositivo especial. La presencia policial ha conseguido mantener el orden y evitar nuevos altercados, aunque el ambiente sigue siendo tenso por la incertidumbre y el cansancio acumulado.
La imagen de las colas interminables frente a la OAC Monumental se ha convertido en un símbolo de las dificultades que enfrentan los migrantes para acceder a los trámites de regularización. La espera, que en muchos casos se prolonga durante toda la noche, refleja la urgencia y la falta de recursos para atender una demanda que no deja de crecer.
La Oficina d’Atenció Ciutadana Monumental, situada en el Eixample, es uno de los principales puntos de atención para trámites administrativos en Barcelona. En los últimos meses, el aumento de solicitudes vinculadas a procesos de regularización ha puesto a prueba su capacidad operativa. El centro ha reforzado su personal y horarios, pero la afluencia supera cualquier previsión. Para muchos migrantes, conseguir una cita aquí representa el primer paso para acceder a derechos y servicios básicos en la ciudad.