La intervención con mayor impacto se concentra en la avenida Meridiana, entre Felip II y Fabra i Puig. En este tramo continúan los trabajos de urbanización y asfaltado, que afectan especialmente a la circulación y al transporte público. Los autobuses interurbanos modifican su recorrido y establecen su cabecera en Fabra i Puig, mientras que únicamente las líneas de paso continúan circulando por la avenida.
Las actuaciones también avanzan en otros proyectos estratégicos de la ciudad. Durante agosto continúan las obras de transformación de La Rambla, la cobertura de la Ronda de Dalt y la construcción del colector de Vila i Vilà, además de diversas pavimentaciones incluidas en el Pla Endreça para renovar cerca de 100.000 metros cuadrados de calzada.
El consistorio concentra buena parte de estos trabajos en verano porque la movilidad disminuye durante las vacaciones y el periodo no lectivo. Aun así, recomienda planificar los desplazamientos con antelación, especialmente en las zonas donde coinciden varias intervenciones o existen cambios en el transporte público.
En total, Barcelona mantiene simultáneamente más de 200 obras de diferente tamaño repartidas por toda la ciudad, aunque 42 de ellas forman parte del plan específico de actuaciones estivales. Muchas encaran ya su fase final y permitirán completar algunas de las principales transformaciones urbanas impulsadas durante este mandato.
Cada verano, la ciudad aprovecha las semanas de menor actividad para renovar infraestructuras que resultarían mucho más difíciles de ejecutar durante el resto del año. Aunque las obras obligan a convivir con desvíos y molestias temporales, forman parte de un calendario de actuaciones que busca mejorar la movilidad, modernizar el espacio público y preparar Barcelona para el crecimiento de los próximos años.