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Un piso de 1.000 euros recibe 1.800 solicitudes en menos de una hora en Barcelona

Un piso de tres habitaciones y contrato de cinco años ha necesitado menos de una hora para recibir alrededor de 1.800 solicitudes en Barcelona. El anuncio desapareció de internet poco después de publicarse ante una avalancha de interesados que ilustra hasta qué punto una vivienda próxima a los 1.000 euros puede convertirse en una excepción dentro del mercado de alquiler de la ciudad.

Foto por Lemon_Photo / Shutterstock / FOTODOM
Por · Barcelona ·
Un piso de 1.000 euros recibe 1.800 solicitudes en menos de una hora en Barcelona

Joaquim Pujolar y Selén Dikmen fueron quienes finalmente consiguieron la vivienda. La pareja firmó el contrato el 31 de agosto después de enviar su solicitud a través del portal inmobiliario y tratar de contactar insistentemente con la agencia que gestionaba el anuncio para conseguir una visita.

Fue posteriormente el propietario quien les explicó que el anuncio había acumulado unas 1.800 peticiones antes de retirarse, en menos de una hora. La cifra procede por tanto del propietario y no de un recuento independiente del portal inmobiliario, pero permite hacerse una idea de la presión que puede concentrar actualmente una oferta de larga duración con ese precio.

El alquiler base de la vivienda es de 911 euros mensuales. A esa cantidad se suman 56,98 euros al mes de gastos de comunidad y un IBI anual de 391 euros, lo que eleva el desembolso efectivo de la pareja hasta aproximadamente 1.000,62 euros mensuales.

La carrera por conseguir el piso no terminó además con la firma. La pareja asegura que la agencia inmobiliaria que actuó como intermediaria les cobró 242 euros en concepto de gestión y cambio de nombre de suministros. Montse Bassas, vicepresidenta de la Asociación de Administradores de Fincas de Barcelona-Lleida, sostiene que en los contratos de vivienda habitual esos gastos de gestión deben ser asumidos por el propietario.

La elevada demanda permite también a los propietarios aplicar filtros cada vez más exigentes antes incluso de organizar una visita. En este caso, Joaquim y Selén aportaron nóminas, historial laboral, una carta de presentación y una recomendación de su anterior casero. La pareja explica que en otras búsquedas llegaron incluso a pedirles extractos bancarios.

No es el único caso reciente de un alquiler próximo a los 1.000 euros que concentra cientos de interesados. A principios de septiembre, un agente inmobiliario explicaba que un cuarto piso sin ascensor anunciado por esa cantidad había recibido unas 700 consultas en dos días.

La paradoja es que los últimos datos oficiales muestran cierta moderación en los precios de los nuevos contratos. En el primer trimestre de 2026, el alquiler medio de vivienda habitual en Barcelona se situó en 1.137,35 euros al mes, un 2 % menos que en el trimestre anterior. Desde la entrada en vigor de la contención de rentas en 2024, el descenso acumulado alcanza el 4,7 %, según la Generalitat.

Al mismo tiempo, durante ese trimestre se formalizaron 8.156 nuevos contratos de alquiler habitual en Barcelona, un 3,1 % más. Los datos reflejan una cierta recuperación de la oferta contractual, pero casos como el de este piso muestran que la competencia sigue siendo enorme cuando aparece una vivienda de larga duración por debajo de la renta media de la ciudad.

Para quienes buscan casa, el problema no consiste únicamente en cuánto cuesta el alquiler. También pesa la velocidad: encontrar el anuncio, reunir la documentación, superar el filtro económico y conseguir una visita antes que cientos de personas. En este caso, una oferta desapareció en menos de sesenta minutos.

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Miriam Lado
Miriam Lado
Editora cultural, periodista
Publicado ID49879