La Fira de l’Aixada regresa a Manresa con talleres, espectáculos y artesanía. El centro histórico se llena de vida y luz. Descubre cómo llegar desde Barcelona y qué hace única esta cita. La ciudad revive una tradición de siglos.
Este fin de semana, quienes buscan una escapada diferente desde Barcelona tienen una cita imprescindible en Manresa. La ciudad se convierte en escenario de la Fira de l’Aixada, un mercado medieval que transforma el centro histórico en un bullicioso mosaico de puestos, espectáculos y actividades para todas las edades. La atmósfera, marcada por la luz y la tradición, invita a perderse entre talleres artesanales, danzas y representaciones teatrales al aire libre.
La edición número 29 de esta feria coincide con la emblemática Fiesta de la Luz, un evento que cada año atrae a miles de visitantes. Aunque la programación definitiva aún no se ha hecho pública, se sabe que la oferta incluirá desde demostraciones de antiguos oficios hasta espectáculos de música y teatro en plena calle. Familias, curiosos y amantes de la historia podrán sumergirse en una experiencia que va mucho más allá de un simple mercado.
La singularidad de la Fira de l’Aixada reside en su vínculo con un episodio legendario: hace siete siglos, una misteriosa luz procedente de Montserrat iluminó la iglesia del Carme y, según la tradición, resolvió un conflicto que mantenía paralizada la construcción de la séquia de Manresa. Este fenómeno, que puso fin a años de sequía, se recuerda cada año con una celebración que convierte la ciudad en un espectáculo de luz y color.
Para quienes planean desplazarse desde Barcelona, la opción más rápida es la C-16 en coche, aunque la afluencia de público puede complicar el aparcamiento. El tren de la línea R4 de Rodalies, con paradas en Sants, plaza de Catalunya, Arc de Triomf, La Sagrera-Meridiana, Fabra i Puig y Torre Baró-Vallbona, ofrece una alternativa cómoda y directa hasta Manresa.
La Fira de l’Aixada no solo es una oportunidad para descubrir la historia y la artesanía local, sino también para vivir la ciudad de una forma diferente, en un ambiente festivo que conecta pasado y presente.
La Fiesta de la Luz, eje central de la Fira de l’Aixada, hunde sus raíces en una tradición que ha marcado la identidad de Manresa. Cada año, la ciudad revive el misterio de la luz de Montserrat, un relato que ha pasado de generación en generación y que sigue inspirando a vecinos y visitantes. Este evento no solo celebra un hecho histórico, sino que refuerza el sentido de comunidad y la capacidad de la ciudad para reinventarse a través de la cultura y la memoria colectiva.