Un pequeño dispositivo —conocido como detector de litio— permite ahora identificar la presencia y la ubicación aproximada de baterías en el interior de un vehículo, incluso cuando los aparatos están ocultos. Medios como El Mundo y ElCaso.cat señalan que el instrumento funciona de forma parecida a un detector de metales, pero detecta la radiación asociada a las baterías de iónicos de litio que alimentan móviles, portátiles y tablets.
Modelos económicos —disponibles por unas decenas de euros— bastan para que un ladrón compruebe desde fuera si merece la pena forzar un cristal y, si es así, exactamente en qué zona del coche se encuentra el objetivo. También se emplean escáneres que captan señales Bluetooth o Wi-Fi de dispositivos activos.
Las autoridades y expertos recomiendan no dejar nunca aparatos a la vista; apagar el Bluetooth y, cuando sea posible, apagar completamente el dispositivo o guardarlo fuera del vehículo. Mantener la prudencia y no bajar la guardia puede evitar un robo rápido y dirigido.