Las lluvias de la borrasca Harry han llenado los embalses catalanes. El agua almacenada triplica la de hace un año. No se veía tanta reserva desde 2021. Descubre los datos y el impacto en la región.
Las intensas lluvias provocadas por la borrasca Harry han disparado las reservas de agua en los embalses de las cuencas internas de Cataluña, que superan ya los 600 hm³ almacenados. Este volumen no se registraba desde junio de 2021, marcando un hito tras años de sequía.
En la mañana de este jueves, los embalses alcanzaban el 91,5 % de su capacidad total. El sistema Ter, que incluye los embalses de Sau y Susqueda, se sitúa incluso por encima, con un 94,5 %. La cantidad de agua acumulada en enero casi triplica la registrada hace exactamente un año.
El episodio de lluvias, que se ha prolongado durante más de un mes, ha sido clave para revertir la situación crítica de los pantanos. La Agencia Catalana del Agua ha decidido liberar un importante caudal desde el Pasteral aguas abajo, aprovechando el deshielo y el caudal elevado del río Ter.
Desde la medianoche del jueves, se están soltando 142 hm³/segundo, lo que equivale a tres cuartas partes del caudal del río Ebro a su paso por Tortosa. Esta medida llega tras la estabilización de los ríos del noreste catalán y busca gestionar el exceso de agua acumulada.
La liberación previa de agua permitió absorber las lluvias de la borrasca manteniendo el caudal de salida al mínimo. Ahora, con la vuelta a la normalidad, se incrementa el desembalse para evitar riesgos y aprovechar la abundancia hídrica.