El conflicto se intensifica ante la entrada en vigor de sanciones a vehículos no autorizados a partir del 27 de abril. Los paradistas piden una excepción que permita circular a quienes utilicen el aparcamiento del mercado, con el objetivo de mantener el flujo de compradores.
El impacto económico sigue muy presente. Tras varios años de obras, los vendedores aseguran que la facturación cayó de forma significativa y que la recuperación avanza lentamente. La limitación del tráfico en la vía principal de acceso añade incertidumbre.
Entre las propuestas, plantean recuperar parte del modelo anterior de circulación o ajustar el uso de carriles para mejorar la capacidad. También reclaman un mayor control en las zonas de carga y descarga, cuyo uso actual consideran desordenado.
El debate refleja el equilibrio entre movilidad sostenible y actividad comercial en uno de los ejes clave del centro.
Los cambios en la circulación pueden afectar a cómo accedes a comercios y servicios habituales, especialmente en el centro. También pueden modificar los flujos de personas y el ritmo de la actividad local. A corto plazo, es posible que notes más restricciones y ajustes en la movilidad.