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Los bomberos de la Generalitat exigen en Barcelona protección real frente a tóxicos

Cientos de bomberos se han manifestado en Sant Jaume para pedir mejores condiciones y una gestión efectiva de los residuos tóxicos que impregnan sus equipos. Denuncian que la prevención actual es insuficiente y temen por la salud de sus familias.

Foto por unsplash.com
Por · Barcelona ·
Los bomberos de la Generalitat exigen en Barcelona protección real frente a tóxicos

Reclaman medidas urgentes para evitar llevarse contaminantes a casa tras cada intervención

¿Qué harías si tu trabajo te obligara a llevarte a casa algo más que cansancio? Para los bomberos de la Generalitat, el miedo no es solo al fuego: es a los tóxicos que, tras cada intervención, se cuelan en sus equipos y, con ellos, en sus hogares.

Este viernes, la plaza de Sant Jaume se llenó de sirenas, petardos y reivindicaciones. Centenares de bomberos —unos 400 o 500 según los organizadores— se concentraron en el corazón de Barcelona antes de marchar hacia el Departament d’Interior. Su mensaje fue claro: quieren condiciones laborales dignas, recuperar poder adquisitivo, más formación y, sobre todo, una gestión real de los contaminantes a los que se exponen cada día.

El humo no se queda en el parque

Eva, bombera de primera en Gandesa, lo resume con una frase que muchos de sus compañeros comparten: «Por mucho que quieras hacer una limpieza adecuada, siempre hay una carencia a la hora de aislarlo del ámbito personal. Al final, quieras o no, te lo acabas llevando a casa. Y yo lo que no quiero es exponer también a mi gente».

El temor es compartido: los residuos de la combustión y el humo quedan atrapados en los equipos de protección y, si no se gestionan correctamente, terminan en la ropa, el coche o incluso en el salón de casa. La prevención, denuncian, es insuficiente.

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Jabón y cepillos como única respuesta

Joan Vidal, de la CGT, no se anduvo con rodeos: «La última aportación de la administración fue traernos jabón de manos y unos cepillos». Según Vidal, son los propios bomberos quienes limpian el material contaminado, una tarea que debería recaer en personal especializado. Reclaman más formación y una estructura de apoyo real, además de avanzar hacia una feminización efectiva del cuerpo.

Marc Ribas, cabo del GRAF y representante de UGT, recordó que la protesta tiene su origen en el incumplimiento de un acuerdo firmado en 2023, que incluía la gestión de contaminantes y la creación de un grupo de trabajo específico. «No somos bomberos de segunda», afirmó, comparando sus condiciones con las de otras comunidades y con el cuerpo de Barcelona.

Parques con tres personas y una escuela saturada

La precariedad no se limita a los tóxicos. Antonio del Río, sargento y responsable de UGT Bombers de la Generalitat, denunció que el cuerpo afronta emergencias con estructuras «obsoletas y debilitadas por años de desinversión». Hay parques con solo tres efectivos de guardia, una escuela de bomberos saturada y en huelga, y la ausencia de un campo de prácticas propio.

Del Río propuso crear un «nuevo cuerpo de país» que integre a Bombers de Barcelona, Generalitat, Protecció Civil y emergencias médicas. Aunque suene utópico, defendió que Cataluña necesita una respuesta coordinada y no depender de qué cuerpo atienda cada emergencia.

Sin derechos laborales no hay prevención

Desde Bombers Voluntaris Precaris en Lluita, Daniel Sitjà insistió en que la prevención de riesgos laborales solo es posible si existen derechos laborales garantizados. Sin ellos, la seguridad queda en entredicho.

La movilización de este viernes no fue solo una protesta más: sumó por primera vez a distintos colectivos, desde la escala de soporte hasta los técnicos que gestionan las alarmas del 112. El mensaje es inequívoco: los bomberos quieren dejar de ser invisibles cuando se apagan las sirenas y empezar a ser escuchados cuando se trata de su salud y la de quienes les esperan en casa.

La realidad es que, mientras la administración responde con jabón y cepillos, los bomberos siguen expuestos a riesgos que no terminan al salir del incendio. Si Cataluña aspira a un sistema de emergencias moderno y seguro, la gestión de los contaminantes y la inversión en recursos humanos y materiales no pueden seguir siendo la asignatura pendiente.

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Miriam Lado
Miriam Lado
Editora cultural, periodista
Publicado ID49978