El Gran Teatre del Liceu se convierte en epicentro operístico con el estreno de 'Tristán e Isolda', una producción minimalista que marca el debut mundial de la soprano Lise Davidsen en el papel de Isolda. Bajo la dirección musical de Susanna Mälkki y la escenografía de Bárbara Lluch, la ópera de Wagner se presenta como la gran apuesta de la temporada y estará en cartel hasta el 31 de enero.
La propuesta destaca por la presencia de tres mujeres al frente de la dirección de orquesta, la escenografía y el rol principal, un hecho poco habitual en el mundo de la ópera. El tenor estadounidense Clay Hilley asume el papel de Tristán, mientras que Víctor García de Gomar, director artístico del Liceu, subraya la relevancia internacional de este estreno para el teatro barcelonés.
Bárbara Lluch, que regresa al Liceu tras anteriores producciones, resalta la libertad creativa y el compromiso que ha supuesto trabajar en esta ópera, considerada revolucionaria en la historia musical. Inspirada en una leyenda del siglo XII, la historia de 'Tristán e Isolda' explora la transformación del odio en un amor apasionado y trágico, con una escenografía sobria y un juego de luces inspirado en Turner, diseñado por Urs Schönebaum.
La función, de cuatro horas y media de duración, pone el foco en Lise Davidsen, quien regresa a los escenarios tras una baja por maternidad. La soprano compara la preparación del papel de Isolda con una maratón, mientras que Hilley, con 15 interpretaciones previas de la obra, destaca la exigencia del rol. Mälkki considera que este estreno es especial y que la ópera plantea cuestiones vitales, exigiendo una interpretación de alto nivel a todo el reparto.
La producción podrá verse en la plataforma Liceu Ópera+ a partir del 15 de febrero.