La Torre Glòries desafía a 400 corredores en una carrera vertical única. Solo unos pocos logran conquistar los 686 escalones. El reto atrae a atletas de 30 países. Descubre quiénes dominaron la cima.
La Torre Glòries vivió este sábado 17 de enero una jornada histórica al acoger la primera edición de la Barcelona Tower Running Challenge. El emblemático rascacielos se transformó en un escenario de competición donde 400 participantes, divididos entre populares y profesionales, se enfrentaron a un reto tan exigente como espectacular.
El desafío era claro: subir 34 plantas, superar 686 escalones y alcanzar los 125 metros de altura en el menor tiempo posible. La prueba, contrarreloj, puso a prueba la resistencia física y mental de los corredores. La recompensa, más allá del cronómetro, fue una vista inigualable de Barcelona desde lo más alto de la torre.
El interés por la carrera fue inmediato: las 400 plazas se agotaron en solo 10 días. Corredores de hasta 30 nacionalidades diferentes se dieron cita, desde aficionados en busca de un inicio de año diferente hasta atletas profesionales que buscaban puntos para el ranking mundial.
En la categoría élite masculina, Ivan Vuletic se impuso con un tiempo de 3 minutos y 4 segundos, seguido de cerca por Mateusz Marunowski, que llegó cinco segundos después. Klaus Hausleitner completó el podio. En la prueba femenina, Tea Faber fue la más rápida con 3 minutos y 51 segundos, mientras que Kamila Chomanicova y Annemarie Wilhelm ocuparon la segunda y tercera posición respectivamente.
En la categoría popular, Nil Puchol dominó la subida con un tiempo de tres minutos y veintisiete segundos. Jordi Andreu y Javier Sánchez completaron el podio masculino. En la prueba femenina, Anna Voronina cruzó la meta en cinco minutos y 33 segundos, seguida por Leticia Tamarit y Anna Pérez Mir.