La Sagrada Familia está a punto de hacer historia. La torre de Jesús la convertirá en la iglesia más alta del mundo. El centenario de Gaudí se celebrará en 2026. Descubre los retos y avances de la obra. ¿Qué pasará con la polémica fachada de la Gloria?
La Sagrada Familia encara su recta final hacia un hito histórico: la culminación de la torre de Jesús, que la convertirá en la iglesia más alta del mundo. El templo barcelonés se prepara para celebrar en 2026 el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, mientras avanza la construcción de su elemento más emblemático.
En diciembre, llegaron a Barcelona los dos brazos restantes de la cruz que coronará la torre de Jesús. En noviembre, ya se habían instalado los dos primeros brazos, fabricados en Alemania. En octubre, el templo alcanzó los 167,5 metros, superando a la catedral de Ulm y situándose como la iglesia más alta del planeta. En septiembre, la Sagrada Familia solicitó al Vaticano la presencia del Papa en la misa conmemorativa del centenario de Gaudí, prevista para el 10 de junio de 2026.
Faltan apenas unos meses para finalizar la torre de Jesús. Tras su conclusión, se retirarán los andamios para que la estructura luzca en todo su esplendor durante los festejos de junio. El remate de la torre es impresionante: mide 29 metros de alto, con una base de 12 metros y una cruz tridimensional de 17 metros. Cada pieza pesa cerca de 13 toneladas. El armazón se fabrica en Alemania, el revestimiento cerámico lo realiza la familia Cumella de Granollers y el vidrio proviene de la empresa barcelonesa Cricursa.
Actualmente, ya se ha colocado la base y dos brazos de la cruz, mientras que los otros dos esperan ser izados tras las vacaciones de Navidad, dependiendo de las condiciones meteorológicas. El equipo encargado de estas tareas supera las 130 personas. Una vez terminada, la Sagrada Familia alcanzará los 172,5 metros, quedando ligeramente por debajo de la montaña de Montjuïc, como quiso Gaudí para no superar una obra de la naturaleza.
La grúa utilizada es de dimensiones colosales, con un brazo de 203 metros. Su base se sitúa a 54 metros de altura, sobre las cubiertas de la nave central. Tras finalizar la torre de Jesús, la grúa seguirá en uso para conectar esta torre con la de María, la fachada de la Gloria y las cubiertas centrales.
La construcción de la Sagrada Familia comenzó en 1882 y, en vida, Gaudí solo vio terminada la torre de Bernabé, en la fachada del Nacimiento, cuyo centenario se celebró el pasado noviembre. Además de la torre de Jesús, continúan los trabajos en la capilla de la Asunción, en la esquina de Provença y Sardenya.
Queda pendiente resolver la controversia sobre la fachada de la Gloria, el acceso principal previsto en la calle Mallorca. La Junta Constructora sostiene que Gaudí diseñó una escalinata que implicaría demoler edificios residenciales. Actualmente, se ha convocado un concurso para la fachada, mientras se negocia con el Ayuntamiento una solución para la escalinata. El templo adquirió antiguos almacenes en la calle Mallorca, lo que facilitaría la construcción de nuevas viviendas si fuera necesario. El Ayuntamiento ha reiterado que, en caso de expropiaciones, el coste deberá asumirlo la Sagrada Familia.