El operativo ha terminado con la detención del propietario de los establecimientos y de su hija, mientras otras seis personas están siendo investigadas. Los productos, conocidos como “Mero Macho”, se promocionaban como potenciadores sexuales, a pesar de no cumplir la normativa.
El problema va más allá de la legalidad. Muchos clientes desconocían qué estaban consumiendo realmente. La presencia de sustancias como Viagra en bebidas sin control médico supone un riesgo directo para la salud.
La venta de este tipo de productos está estrictamente regulada en España. Solo pueden dispensarse en farmacias y bajo prescripción. Fuera de ese circuito, cualquier comercialización se considera ilegal.
El caso también pone el foco en el papel de las redes sociales, donde estos cócteles se promocionaban de forma activa, ampliando su alcance sin controles claros. Esto facilita que lleguen a más personas sin garantías.
Lo ocurrido refuerza una preocupación creciente en la ciudad: la circulación de productos no autorizados en comercios de proximidad. Más allá de las sanciones, el impacto se nota en la confianza de los vecinos y en la seguridad del consumo diario.