El cambio más notable está en el sonido. Los nuevos altavoces, integrados en la propia fuente, permiten una cobertura más uniforme y un control preciso del volumen, lo que mejora la experiencia sin afectar al descanso de los vecinos.
Para completar la intervención, los espectáculos se detendrán temporalmente los días 9, 10 y 11 de abril. La pausa permitirá finalizar los trabajos en el interior de la instalación y ajustar el sistema antes de su funcionamiento habitual.
La renovación también incluye mejoras en la iluminación. Se han sustituido miles de focos incandescentes por luminarias LED, manteniendo el efecto visual pero reduciendo de forma drástica el consumo energético.
El proyecto forma parte de un plan más amplio de mantenimiento y modernización de las fuentes ornamentales de la ciudad, con inversiones previstas hasta 2028.
La Font Màgica, creada para la Exposición Internacional de 1929, sigue siendo uno de los grandes símbolos de Barcelona. Con esta actualización, el espectáculo se adapta a las exigencias actuales sin perder su esencia, combinando tradición, tecnología y sostenibilidad en pleno Montjuïc.