La edición de este año pone especial atención en la cocina modernista. Restaurantes y actividades vinculadas a la feria recuperarán recetas, productos y formas de servir propias de la época, en una programación que busca acercar no solo la arquitectura y la estética modernistas, sino también su vida cotidiana.
El viernes por la tarde arrancarán las primeras actividades, con animación callejera, propuestas familiares y la apertura del mercado. El centro de Canet irá cambiando de aspecto con puestos, personajes vestidos de época y actuaciones que convertirán las calles en parte del propio escenario.
El sábado y el domingo concentrarán buena parte del programa. Habrá pasacalles, teatro al aire libre, música, danza, actividades infantiles y rutas que permitirán descubrir el patrimonio modernista del municipio desde otra perspectiva. También están previstas propuestas gastronómicas y encuentros vinculados al mercado y a la cultura local.
Canet tiene además un argumento difícil de separar de la feria: su arquitectura. La figura de Lluís Domènech i Montaner está estrechamente ligada al municipio y su legado convierte el paseo por el centro en algo más que un decorado temporal. La fiesta aprovecha precisamente ese patrimonio para recrear la atmósfera de 1900 sin necesidad de inventar un escenario desde cero.
Para quienes salgan desde Barcelona, la escapada resulta especialmente sencilla. La línea R1 de Rodalies conecta la capital catalana con Canet de Mar en alrededor de una hora, lo que permite ir y volver en el mismo día sin depender del coche.
La proximidad al mar añade otro aliciente. Quien no quiera pasar toda la jornada entre actividades puede combinar la feria con un paseo por el paseo marítimo o una comida frente a la costa, antes de regresar al centro para las propuestas de tarde y noche.
Durante ese último fin de semana de septiembre, Canet dejará temporalmente de parecer solo una localidad del Maresme para recuperar parte de la ciudad modernista que fue. Calles, fachadas, música y gastronomía servirán de puente con una época que todavía forma parte visible del paisaje urbano.