Arrancan las obras de rehabilitación de la Casa Hurtado en Les Corts. El edificio modernista se convertirá en un centro cultural y vecinal. La inversión supera los 2,3 millones de euros. Nuevos espacios para música, exposiciones y asociaciones del barrio.
La rehabilitación de la Casa Hurtado ya es una realidad y marca un antes y un después para el barrio de Les Corts. Este mes de abril han comenzado los trabajos que devolverán la vida a esta torre modernista, situada en la avenida de Pedralbes, con una inversión que supera los 2,3 millones de euros. El proyecto no solo recupera un edificio emblemático, sino que lo transforma en un punto de encuentro para la cultura y la vida vecinal.
Durante marzo, la empresa adjudicataria inició las primeras tareas de delimitación y limpieza del entorno. Ahora, la intervención avanza para convertir la Casa Hurtado en la futura sede de la Fundació Victoria de los Ángeles y en un espacio abierto a las asociaciones de vecinos de Pedralbes. El edificio ofrecerá salas polivalentes para exposiciones, conciertos de pequeño formato y actividades culturales pensadas para todos los públicos.
El plan de rehabilitación abarca tanto la totalidad de la parcela como los jardines y espacios exteriores, con el objetivo de recuperar la imagen original de la torre. En la planta baja, las salas nobles restauradas funcionarán como espacios versátiles para exposiciones y eventos musicales. Un pequeño almacén de producción dará soporte a estas actividades.
En la primera planta, tres salas restauradas acogerán exposiciones temporales de la Fundació Victoria de los Ángeles, mientras que otras dos estancias estarán destinadas a la Asociación de Vecinos y Vecinas del barrio, con una sala de reuniones y un despacho para uso interno.
La segunda planta se dedicará a la música, con salas de ensayo adaptadas para tríos, cuartetos y músicos individuales. Dos de estas salas contarán con piano de pared y también se habilitará un camerino para los artistas. Además, una sala a doble altura con vistas a la ciudad se reservará para la administración y archivo de la fundación.
El sótano, accesible por escalera y ascensor, albergará la maquinaria principal, un almacén general y una sala de limpieza y vestuario para el personal.
La Casa Hurtado, construida entre 1904 y 1906 por el arquitecto Guillem Busquets como residencia de verano para la familia de Antonio Hurtado, destaca por su arquitectura modernista y detalles artesanales. La cubierta, los suelos de mosaico hidráulico, las cerámicas y el hierro forjado de los balcones son testimonio de la tradición constructiva catalana y del valor patrimonial que ahora se recupera para el barrio.
Convertir la Casa Hurtado en un equipamiento público supone un impulso para la vida cultural y social de Les Corts, abriendo nuevas oportunidades para la formación musical, la convivencia vecinal y la dinamización del entorno.
La Casa Hurtado es uno de los ejemplos más singulares del modernismo residencial en la zona alta de Barcelona. Su historia está ligada a la transformación de Pedralbes y al auge de las casas de veraneo a principios del siglo XX. El edificio ha permanecido cerrado durante años, lo que ha acentuado el interés por su recuperación. La intervención actual no solo preserva su valor arquitectónico, sino que lo adapta a las necesidades contemporáneas, reforzando el papel de la cultura y la participación ciudadana en el distrito.