La historia parte de una pieza inacabada de Federico García Lorca, La bola negra, y de la obra teatral La piedra oscura, de Alberto Conejero. A partir de ahí, Los Javis construyen un relato en tres tiempos —1932, 1937 y 2017— que explora el deseo, la represión y la memoria queer en España. No buscan un biopic clásico de Lorca, sino una película que habla de lo que durante décadas quedó fuera del retrato oficial del poeta: sus amores, sus miedos y su sexualidad.
El reparto ha sido uno de los grandes focos del estreno. Guitarricadelafuente debuta como actor junto a Milo Quifes y Carlos González, mientras Penélope Cruz, Miguel Bernardeau, Lola Dueñas y Glenn Close completan un elenco que dio a la alfombra roja uno de los momentos más fotografiados del festival.
La película también llega cargada de intención política. Los Javis defendieron en Cannes la necesidad de mirar a Lorca como una persona concreta, no como una figura cultural desactivada por el mito. En sus palabras, la sexualidad del autor y la violencia que sufrió no pueden separarse de su obra ni de la memoria histórica española.
El estreno confirma el salto de escala de los directores tras años de éxito en televisión, teatro y cine. Después de La llamada, Paquita Salas, Veneno y La Mesías, Los Javis llegan a Cannes con una obra mucho más ambiciosa, pensada para dialogar con el cine de autor europeo sin perder esa mezcla de emoción, exceso y cultura popular que los ha hecho reconocibles.
La recepción fue especialmente intensa al terminar la proyección. Penélope Cruz apareció emocionada, el equipo celebró la acogida y Guitarricadelafuente acabó protagonizando uno de los momentos de la noche al sentarse al piano durante la fiesta posterior. Es el tipo de escena que Cannes sabe convertir rápido en relato: una película, una ovación, lágrimas y la sensación de que algo importante acaba de pasar.
La bola negra tiene previsto su estreno en cines españoles el 2 de octubre de 2026, distribuida por Elastica. Hasta entonces, su paso por Cannes funcionará como carta de presentación internacional para una película que quiere discutir con la memoria oficial de Lorca y, al mismo tiempo, abrir una conversación más amplia sobre quién ha podido amar, contar y sobrevivir en la historia cultural española.