Una reciente auditoría ha confirmado que el laboratorio catalán IRTA-CReSA cumple con los estándares de bioseguridad necesarios para trabajar con el virus de la peste porcina africana. El informe, elaborado por expertos independientes, evaluó exhaustivamente los sistemas de control, la gestión de residuos y la formación del personal.
Los auditores concluyeron que las instalaciones cuentan con las medidas adecuadas para prevenir cualquier fuga o incidente relacionado con agentes patógenos. Sin embargo, subrayaron que las conclusiones definitivas sobre el origen de la infección solo podrán establecerse tras comparar el virus presente en la instalación con el detectado en jabalíes salvajes.
La revisión se produce en un contexto de investigación regulatoria en curso, mientras las autoridades buscan esclarecer si existe alguna relación entre el laboratorio y los recientes casos detectados en fauna silvestre. Los resultados de las próximas comparaciones serán clave para cerrar el caso.