El cierre empezó a mediados de febrero y había generado bastante expectación, tanto entre usuarios habituales de Apple como entre curiosos de la arquitectura comercial. No era una tienda cualquiera: Passeig de Gràcia es uno de los espacios insignia de la marca en Europa y ocupa un antiguo edificio bancario con fachada de piedra en una de las zonas más transitadas de Barcelona.
La reforma cambia sobre todo la experiencia interior. El nuevo espacio apuesta por materiales más naturales, luz cálida, una escalera renovada y una distribución más abierta, pensada para que la tienda no funcione solo como punto de venta, sino también como lugar de asistencia, formación y sesiones de Today at Apple.
También se han actualizado elementos clave del local, como acabados, mobiliario, sistemas internos y zonas de atención. La intervención busca adaptar la tienda a los estándares más recientes de Apple, similares a los de otras ubicaciones renovadas en ciudades como Londres o Madrid.
Para los clientes, el cambio más práctico será el regreso de todos los servicios al centro de la ciudad. Durante las obras, la alternativa principal era la tienda de La Maquinista, mucho menos cómoda para quienes trabajan, viven o se mueven habitualmente por el Eixample, Gràcia o Ciutat Vella.
La reapertura llega además en una semana normal de compras, turismo y movimiento por Passeig de Gràcia, lo que devolverá flujo a una esquina acostumbrada a colas, lanzamientos de productos y visitantes que entran aunque no compren nada. Apple informa de horarios amplios, con apertura hasta las 21:00 en los primeros días tras la vuelta.
La tienda abrió originalmente en 2012 y ya fue reformada en 2019, pero esta nueva intervención intenta actualizarla a una generación distinta de retail: menos escaparate frío, más espacio de estancia y una estética más cercana a la de las últimas Apple Store internacionales.
En una ciudad donde el comercio del centro compite cada vez más por ofrecer algo más que venta rápida, la reapertura tiene una lectura clara. La Apple Store de Passeig de Gràcia no es solo una tienda de tecnología: es un punto de paso, de espera, de reparación, de aprendizaje y de turismo urbano. Su vuelta refuerza el atractivo comercial del eje entre plaza Catalunya y el Eixample, y recuerda que algunas marcas ya no buscan únicamente vender productos, sino ocupar un lugar visible en la vida diaria de la ciudad.
UPD: Un mes después de la reapertura, la tienda ya funciona con horarios y servicios normalizados. Apple Passeig de Gràcia abre de lunes a sábado de 9:30 a 21:30 y mantiene el cierre dominical, con recogida de pedidos online, Genius Bar y asistencia personalizada. La programación también ha recuperado peso dentro del nuevo diseño, con sesiones Today at Apple, actividades gratuitas para niños de 6 a 10 años dentro del Campamento de Apple y talleres para descubrir Apple Intelligence, reforzando la idea de que el espacio vuelve a ser algo más que una tienda de paso en el centro de Barcelona.