El regreso de Javi Puado a la dinámica del RCD Espanyol marca un punto clave para el equipo en Barcelona. Tras más de dos meses apartado, el capitán ya entrena en la ciudad deportiva y afronta la última fase de su recuperación, con la vista puesta en volver a competir en las próximas semanas.
El delantero ha retomado el trabajo en la Ciudad Deportiva Dani Jarque, donde realiza dobles sesiones diarias centradas en recuperar fuerza y estabilidad en la rodilla derecha. La evolución es positiva y, por primera vez en semanas, no presenta inflamación tras el esfuerzo.
La lesión, sufrida en octubre, ya había condicionado su temporada. Su breve reaparición en enero terminó en recaída, obligándole a reiniciar un proceso de recuperación más prudente y controlado.
Mientras tanto, el equipo atraviesa una racha complicada en liga, sin victorias en 2026. Desde fuera, Puado sigue de cerca la situación y confía en que el grupo pueda revertir la dinámica y alcanzar la permanencia.
Su regreso no solo supondría un refuerzo deportivo, sino también anímico para un vestuario que necesita referentes en un momento delicado.
En un club donde la Dani Jarque representa mucho más que un centro de entrenamiento, la vuelta del capitán simboliza un posible cambio de rumbo en una temporada marcada por las dificultades.