La convocatoria se hará a través de FGC Mobilitat y busca reforzar el equipo que operará una conexión largamente esperada por miles de viajeros. La línea unirá el centro de Barcelona con las dos terminales del aeropuerto en poco más de 20 minutos, una mejora que puede cambiar la forma de llegar al Prat sin depender del coche, el taxi o combinaciones más lentas.
El nuevo servicio tendrá una frecuencia de paso de 15 minutos. Eso significa que, si el calendario se cumple, el aeropuerto quedará conectado de forma regular con estaciones clave de la ciudad y del área metropolitana, facilitando tanto los viajes turísticos como los desplazamientos de trabajadores.
La línea R-Aeroport contará con 22,7 kilómetros y nueve estaciones: Sant Andreu, Sagrera, El Clot, Passeig de Gràcia, Sants, Bellvitge, El Prat, Aeroport T-2 y Aeroport T-1. El tiempo previsto entre Passeig de Gràcia y la Terminal 1 será de poco más de 20 minutos.
Para optar a una de las plazas será necesario tener la licencia y el diploma de maquinista o un certificado de conducción ferroviaria de categoría B en vigor. También se exigirá acreditar estudios de Bachillerato o Formación Profesional de grado técnico.
La convocatoria abre además la puerta a personas admitidas al examen de maquinistas de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. En ese caso, deberán comprometerse a disponer de la licencia y el diploma al finalizar el proceso de selección.
FGC reservará un mínimo del 40% de las plazas a mujeres, una medida pensada para avanzar en la presencia femenina dentro de un ámbito profesional que históricamente ha estado muy masculinizado. La incorporación de nuevas maquinistas será una de las piezas visibles de la puesta en marcha del servicio.
El presidente de FGC, Carles Ruiz, ha destacado también una ventaja laboral de la nueva línea: los trabajadores podrán acabar la jornada en la misma localidad donde la empiezan. En un sector con turnos exigentes y horarios cambiantes, ese detalle puede marcar diferencia en la organización diaria.
Mientras avanza la selección de personal, continúa la fabricación de los diez trenes que prestarán el servicio, a cargo de Alstom. La llegada de este material móvil será otro paso necesario antes de que la línea pueda operar con normalidad.
La conexión ferroviaria con el aeropuerto es una de las piezas más esperadas de la movilidad metropolitana. Barcelona lleva años arrastrando una relación incómoda con El Prat: está cerca, pero llegar de forma rápida, cómoda y directa no siempre resulta sencillo, especialmente para quienes viajan con maletas o dependen de horarios ajustados.
Si la R-Aeroport cumple los plazos, 2027 puede marcar un cambio importante para pasajeros, trabajadores del aeropuerto y vecinos del área metropolitana. La convocatoria de maquinistas no es solo una oferta de empleo: es una señal de que la nueva conexión empieza a acercarse a la vida real de quienes cada día se mueven entre Barcelona y El Prat.