La celebración arrancará el viernes 4 con una cercavila que recorrerá la rambla Mercedes y varias calles del entorno. A las 18:30 horas llegará el pregón de Teresa Roig y después habrá espectáculo musical familiar, correfoc infantil estático y una sesión de cine al aire libre acompañada de cena de carmanyola.
El sábado 5 será una de las jornadas más intensas. La rambla Mercedes concentrará un vermut de entidades, actividades infantiles, una paella popular y un bingo musical antes de dar paso a una tarde de jam, karaoke y conciertos. Por la noche actuarán Sistema de Entretenimiento, Ruïnosa i les Strippers de Rahola y LeffaKing, con sesiones de DJ hasta bien entrada la madrugada.
La cultura popular tomará el relevo el domingo 6. Sant Josep de la Muntanya acogerá una actuación castellera a las 12:30 horas, mientras que el Casal de Barri Cardener organizará un almuerzo popular y una tarde de habaneras. Dos días después, el martes 8, la calle Maignon será escenario de una competición de petanca.
El miércoles 9 la fiesta se trasladará a la calle Argentona. Allí habrá torneo de dominó, vermut, comida de carmanyola, bingo musical y karaoke durante el día, antes de cerrar la jornada con una sesión de DJ Kubito a partir de las 23:00 horas.
La recta final tendrá como uno de sus principales escenarios La Miranda. Los días 12 y 13 de septiembre este espacio concentrará comidas populares, actuaciones musicales y diferentes actividades durante toda la jornada, poniendo el cierre a una programación repartida por distintos rincones de la Salut.
La Festa Major llegará apenas unas semanas después de las grandes fiestas de la Vila de Gràcia, pero con un carácter mucho más vecinal. Rambla Mercedes, Sant Josep de la Muntanya, Cardener, Argentona y La Miranda repartirán la actividad y permitirán descubrir una celebración donde los grandes escenarios dejan paso a mesas compartidas, juegos, música y encuentros entre vecinos.
Septiembre comenzará así en la Salut con una agenda pensada para vivir el barrio desde la calle. Durante diez días, una paella, una partida de dominó, un castillo humano o un concierto nocturno servirán de excusa para reunir a generaciones distintas y recuperar ese ritmo de fiesta mayor que convierte durante unos días los espacios cotidianos en lugares de encuentro.