La medida busca dar respuesta a quienes necesitan espacios de estudio o lectura en unos días en los que la ciudad cambia de ritmo. Entre el 30 de marzo y el 2 de abril, estos centros abrirán en franjas adaptadas según el distrito, combinando horarios de mañana y tarde.
En zonas como Ciutat Vella o Eixample, varias bibliotecas ofrecerán jornadas completas, mientras que en distritos como Sarrià-Sant Gervasi o Nou Barris algunas salas de estudio ampliarán su horario hasta la noche, facilitando el acceso a quienes preparan exámenes o trabajan en proyectos personales.
La red también se mantiene activa en barrios como Gràcia, Horta-Guinardó, Sant Andreu o Sant Martí, donde diferentes centros garantizan alternativas cercanas para los vecinos. En algunos casos, las bibliotecas contarán con horarios extendidos o servicios específicos para responder a la demanda.
Durante los días de cierre general, los buzones de devolución no estarán disponibles, por lo que se recomienda planificar las visitas con antelación para evitar incidencias.
En una ciudad donde las bibliotecas funcionan como espacios de estudio, encuentro y acceso a la cultura, esta adaptación permite mantener parte de la actividad incluso en festivos, ofreciendo continuidad a miles de usuarios que dependen de estos servicios en su día a día.