La estación de Sant Gervasi de FGC inicia una rehabilitación integral. Volverá a lucir la marquesina de vidrio retirada en 1960. Las obras buscan devolverle su aspecto histórico y mejorar la estructura. El proyecto finalizará en octubre de 2026. El presupuesto supera los 670.000 euros.
Quienes transitan por Sant Gervasi pronto verán cómo uno de sus rincones más emblemáticos recupera parte de su historia. La estación de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) está siendo objeto de una profunda rehabilitación que devolverá a la plaza de Molina la marquesina de vidrio que desapareció en 1960. Esta intervención no solo transformará la imagen del entorno, sino que también mejorará la seguridad y la experiencia de quienes utilizan la estación a diario.
Las obras, ya en marcha, tienen como objetivo restaurar el edículo original inaugurado en 1931. El paso del tiempo había deteriorado tanto la estructura como la fachada, alterando su aspecto inicial. Ahora, además de reforzar la estabilidad del edificio, se eliminarán filtraciones en la cubierta y se instalarán nuevos vidrios con sistemas de sujeción modernos, respetando el diseño histórico pero adaptándolo a las necesidades actuales.
La Generalitat prevé que los trabajos concluyan en octubre de 2026, con una inversión cercana a los 670.000 euros. La actuación permitirá que la estación recupere el esplendor de sus primeros años y que los vecinos redescubran un elemento arquitectónico que forma parte de la memoria colectiva del barrio.
Desde el Departament de Territori se subraya la importancia de preservar estos detalles, que reflejan cómo vivían y se movían los catalanes en otras épocas. Aunque se trate de una intervención de dimensiones modestas, se considera clave para mejorar el día a día de los usuarios y reforzar el vínculo con el patrimonio local. Por su parte, la dirección de FGC insiste en la necesidad de reivindicar y difundir el valor histórico de infraestructuras como esta.
La estación de Sant Gervasi, con su marquesina renovada, aspira a convertirse de nuevo en un punto de referencia para el barrio y en un ejemplo de cómo la ciudad puede recuperar su pasado sin renunciar a la funcionalidad y la modernidad.
La estación de Sant Gervasi es mucho más que un simple punto de paso en la red de Ferrocarrils de la Generalitat. Su edículo, inaugurado en 1931, fue testigo de la transformación urbana de la zona y del crecimiento del transporte suburbano en Barcelona. La marquesina de vidrio, símbolo de una época de modernización, marcó la diferencia en el paisaje urbano hasta su retirada en los años sesenta. Hoy, su recuperación no solo responde a criterios estéticos, sino que también refuerza la identidad de un barrio que valora su historia y su patrimonio arquitectónico.
Licitar junio 2025; 1ª intervención estructural desde 1931; línea Barcelona-Vallès.