El Gobierno español planea prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años. La medida busca reforzar la protección digital de la infancia. Se espera que la nueva ley se apruebe la próxima semana. Barcelona sigue de cerca el debate. Las plataformas digitales estarán bajo mayor vigilancia.
Las familias de Barcelona y el resto de España podrían enfrentarse pronto a un cambio radical en la vida digital de sus hijos. El Gobierno central ha anunciado su intención de prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años, una decisión que impactará directamente en la rutina de miles de adolescentes y en la forma en que se relacionan online.
La medida, que se prevé aprobar la próxima semana, no solo limitará la presencia de los más jóvenes en plataformas como Instagram, TikTok o X, sino que también obligará a las grandes tecnológicas a reforzar sus sistemas de verificación de edad. El Ejecutivo quiere que los responsables de estas empresas respondan ante la justicia si se detectan incumplimientos o daños a menores.
El anuncio se realizó durante una cumbre internacional en Dubái, donde el presidente Pedro Sánchez subrayó la urgencia de proteger a la infancia frente a los riesgos de la exposición digital. El debate ya ha llegado a las calles de Barcelona, donde padres, educadores y adolescentes discuten sobre el equilibrio entre libertad y seguridad en internet.
Además del veto a las redes, el Gobierno planea introducir nuevas obligaciones para las plataformas digitales, con el objetivo de aumentar la transparencia y la responsabilidad en la gestión de contenidos y datos personales. Las consecuencias de esta legislación se sentirán tanto en los hogares como en los centros educativos de la ciudad.
En los últimos años, la preocupación por el uso excesivo de redes sociales entre menores ha crecido en Barcelona, especialmente tras varios casos de acoso y problemas de salud mental vinculados al entorno digital. La nueva normativa busca responder a estas inquietudes y marcar un antes y un después en la relación de los jóvenes con la tecnología.
Pedro Sánchez, actual presidente del Gobierno, ha centrado parte de su agenda política en la protección de la infancia y la regulación del entorno digital. Su liderazgo ha impulsado debates sobre la responsabilidad de las plataformas tecnológicas y la necesidad de adaptar la legislación a los retos de la era digital. En Barcelona, estas iniciativas suelen generar un intenso debate social, reflejando la diversidad de opiniones sobre cómo equilibrar innovación, libertad y seguridad en la vida urbana.