El Ministerio de Sanidad financia la profilaxis preexposición inyectable. España es pionera en Europa con este avance. El tratamiento previene el VIH en personas con alto riesgo. La medida busca facilitar el acceso y reducir nuevas infecciones.
La decisión del Gobierno español de financiar la profilaxis preexposición (PrEP) en formato inyectable marca un antes y un después para quienes viven en Barcelona y otras ciudades. El acceso gratuito a este tratamiento preventivo del VIH puede cambiar la realidad de miles de personas en riesgo, especialmente en entornos urbanos donde la incidencia sigue siendo una preocupación.
El medicamento, conocido como Apretude (cabotegravir de acción prolongada), está dirigido a quienes no tienen VIH pero presentan un riesgo elevado de infección por vía sexual. España se convierte así en el primer país europeo en incluir esta innovación en la cartera pública de salud, un movimiento que puede influir en la estrategia de prevención en toda la ciudad.
La administración de la PrEP inyectable se realiza cada dos meses mediante una inyección intramuscular, eliminando la necesidad de tomar una pastilla diaria. Esta modalidad facilita la adherencia al tratamiento, especialmente en perfiles de población que encuentran dificultades para mantener la rutina oral. Los ensayos clínicos internacionales han demostrado que el cabotegravir prolongado ofrece una eficacia superior en la prevención del VIH, sobre todo en contextos donde la constancia diaria resulta complicada.
La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos ha sido la encargada de aprobar este acuerdo, garantizando que la PrEP inyectable se incorpore como prestación farmacéutica en condiciones de equidad y acceso universal. Sin embargo, los centros que dispensan la PrEP oral en Barcelona han alertado recientemente sobre largas listas de espera para acceder a la pastilla, lo que añade urgencia a la llegada de la nueva opción inyectable.
Esta medida responde a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y ONUSIDA, que insisten en ampliar el acceso a estrategias preventivas eficaces para avanzar hacia la eliminación del VIH. Además de la prevención, la lucha contra la infección en la ciudad también pasa por el diagnóstico precoz, el tratamiento antirretroviral y la reducción del estigma social.
En Barcelona, la noticia puede suponer un alivio para quienes llevan meses esperando acceder a la PrEP oral y ven en la versión inyectable una alternativa más cómoda y eficaz. El reto ahora será garantizar que la demanda no supere la capacidad de los centros y que el acceso sea realmente universal.
El cabotegravir de acción prolongada, comercializado como Apretude, representa una nueva generación de tratamientos preventivos frente al VIH. Su administración bimensual responde a la necesidad de simplificar la prevención en colectivos con dificultades para mantener la toma diaria de pastillas. En los últimos años, la innovación en terapias preventivas ha sido clave para reducir la transmisión del VIH en grandes ciudades europeas, y la apuesta de España por la PrEP inyectable puede marcar tendencia en el continente.