Este nuevo, gran y destacado espacio, que convertirá a la ciudad, más aún en referente de calidad, sostenibilidad y espacios verdes donde pasear o descansar, tendrá 36 hectáreas y 4 kilómetros lineales y, sí, según Colloboni, será el más grande de la ciudad, «dos veces más que el parque de la Ciutadella», afirmó en su presentación.
Además de estructurar el nuevo barrio, formará parte de un corredor verde continuo entre la Ciutadella, el litoral y el Besòs. En base al Ayuntamiento, esta gran zona verde tendrá diversos espacios, algunos ya existentes como la Torre del Fang y los jardines del entorno de la estación de Sant Andreu Comtal. Lo completarán el parque de Sant Martí, el parque del entorno de la estación, el de encima de la estación y el del ámbito de Renfe Tallers.
Con participación ciudadana
Collboni, en su mandato, se ha fijado que sean los ciudadanos quienes tengan mucho que decir para construir la ciudad. Por ello habrá un proceso participativo con el vecindario, que empezará a hacerse durante el otoño de 2026, con el fin de definir las características del parque.
Las obras del parque más grande de Barcelona se ejecutarán a partir del 2028, con el objetivo de que, cuando se terminen las obras de la estación, el parque pueda abrirse con los árboles arraigados.
Una remodelación en base a la futura estación de la Sagrera
Aunque en obras, ciudadanos y visitantes esperan con atención a que esté finalizada la nueva estación de la Sagrera. Va a conectar la ciudad con muchas otras y será eje central de movilidad.
El proyecto de la Sagrera engloba una buena parte del proyecto de la futura estación. En general, el Ayuntamiento destaca que ello impulsa una nueva centralidad metropolitana en relación con el eje Besòs y completará un modelo de doble polaridad, junto con una estación de Sants renovada. «Desde ahora y hasta el 2031, el Ayuntamiento de Barcelona invertirá hasta 260 millones de euros para hacer llegar a la ciudad lo que ha sido una herida abierta en las últimas décadas».
Por ello, un objetivo importante es superar la barrera física que durante décadas han sido las vías ferroviarias. De esta manera se podrá mejorar la conexión de los barrios de los distritos de Sant Andreu y de Sant Martí, que están a ambos lados de la Sagrera.
El Ayuntamiento también ha anunciado el refuerzo de diversos ejes: Espronceda y Bac de Roda-Felip II, y conectar otros: Garcilaso con el Pont del Treball Digne, Pare Manyanet y la rambla de Prim.
La continuidad urbana será importante porque se quiere unir la Sagrera, Sant Andreu, el Clot, Sant Martí y la Verneda. Todo ello gracias al gran nuevo parque más grande de Barcelona, más servicios y equipamientos y viviendas.
Además, ello con la mirada puesta en la citada futura estación de la Sagrera. Así, la ciudad contará con dos estaciones de tren centrales e importantes y Barcelona crecerá: la estación de la Sagrera, por un lado, y la remodelada estación de Sants. Para el Ayuntamiento, se espera con ello una mejora de la red pública de transporte que sumará nuevas líneas y paradas: tres líneas de metro, L4, L9 y L10, y tres de Cercanías, R1, R2 y R11.