El sistema de precio cerrado en los taxis de Barcelona está ganando terreno rápidamente. Según el Institut Metropolità del Taxi (IMET), ya se realizan seis millones de trayectos anuales bajo esta modalidad, lo que representa el 10% del total de servicios en el área metropolitana. Esta tendencia está transformando la forma en que pasajeros y taxistas interactúan con el servicio.
El precio cerrado se aplica a través de la tarifa T-3, disponible únicamente mediante aplicaciones móviles autorizadas por el IMET. Para acceder a esta opción, el trayecto debe tener un coste mínimo de 8 euros y el taxímetro permanece a cero durante el viaje. La tarifa incluye el desplazamiento hasta el punto de recogida y cinco minutos de espera.
El cálculo del precio cerrado combina la bajada de bandera, el coste por kilómetro según la distancia, el precio por minuto en condiciones de tráfico real y los suplementos correspondientes. Empresas como Uber, Free Now, Taxi Catalana, Taximés, Taxi QGat y Taxi Ecològic ofrecen este servicio, siempre bajo la supervisión del IMET.
Los taxistas pueden combinar el trabajo tradicional con el de precio cerrado, incluso colaborando con empresas de VTC y de taxi convencional. Esta flexibilidad permite a los profesionales adaptarse a las nuevas demandas del mercado.
Desde Uber consideran que el precio cerrado es una tendencia imparable que beneficia tanto a pasajeros como a conductores. Argumentan que los usuarios prefieren saber el coste exacto antes de iniciar el viaje y que los taxistas aumentan sus ingresos al reducir los trayectos vacíos, llegando a incrementar sus ganancias hasta en 10.000 euros anuales.
Sin embargo, algunos representantes del sector tradicional, como Tito Álvarez del sindicato Élite Taxi, defienden que el taxímetro sigue siendo más ventajoso para los usuarios. Señalan que el cálculo del precio cerrado no tiene en cuenta el uso de carriles bus/taxi, lo que puede hacer que el trayecto resulte más rápido y económico con el sistema clásico, especialmente en grandes avenidas como Granvia o Diagonal.
El debate sobre el precio cerrado en el taxi de Barcelona sigue abierto, con argumentos sólidos en ambos bandos y una tendencia que parece consolidarse año tras año.