El aeropuerto del Prat eliminará antiguos aparcamientos y zonas en desuso. Más de 51.000 m² se sumarán al Delta del Llobregat. El proyecto no requiere evaluación ambiental ordinaria. Descubre cómo cambiará el entorno natural.
El aeropuerto del Prat en Barcelona inicia una transformación ecológica: demolerá el antiguo aparcamiento de autobuses y la vieja parrilla de taxis de la Terminal 1 para devolver 51.000 metros cuadrados al entorno natural del Delta del Llobregat. Esta actuación, publicada en el BOE este viernes, responde a una compensación pendiente por la ampliación de hace más de 15 años, y no está vinculada a las futuras obras de ampliación de la pista.
El enclave aeroportuario se sitúa en pleno arco de humedales y espacios protegidos del delta, bajo la protección de la Red Natura 2000. Las discusiones sobre la ampliación de la pista descartaron afectar zonas como el estanque del Remolar y la marisma de Filipinas, áreas emblemáticas del delta. Ahora, la intervención se centra precisamente en recuperar parte de estos espacios.
El Ministerio para la Transición Ecológica ha resuelto que el proyecto de renaturalización no necesitará una evaluación de impacto ambiental ordinaria, tras analizar que no se prevén efectos adversos significativos. El espacio a restaurar está incluido en la Red Natura 2000 y es Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).
Aena prevé demoler varias infraestructuras en desuso: el aparcamiento de autobuses (12.000 m²), la antigua parrilla de taxis (24.000 m²), un basamento para señales de aproximación (4.785 m²) y otros viales que suman más de 22.000 m². Todo el proyecto se desarrollará en el término municipal de Viladecans.
Además de la renaturalización, se construirá un aparcamiento sin asfaltar de 100 plazas y 3.500 m² para visitantes del Remolar y la marisma de Filipinas. El BOE detalla que se consultó a administraciones y entidades ecologistas, y que las prospecciones realizadas descartaron impactos sobre flora y fauna protegidas.
Los informes técnicos advierten de posibles molestias a la fauna por el ruido y la maquinaria durante las obras, pero recomiendan evitar el periodo reproductor de las aves y restaurar de inmediato las zonas afectadas. La Generalitat concluye que la intervención mejorará la conservación del delta.
El BOE no fija un calendario concreto, pero estima que la ejecución del proyecto requerirá un año para completarse.