¿Cómo suena la paz en Barcelona? En el Palau de la Música Catalana, la respuesta ha llegado con un homenaje a Pau Casals que ha abierto la temporada y ha puesto el listón alto para los próximos meses. El violonchelista, compositor y director de orquesta no solo fue un referente musical, sino también una voz universal por la paz, y este año su legado se convierte en el hilo conductor de toda la programación.
El presidente de la Fundació Orfeó Català – Palau de la Música Catalana, Joaquim Uriach, lo resume así: Casals fue «un gran músico pero también una gran voz moral y universal de la paz». Por eso, la institución le dedica tanto la temporada como este concierto inaugural.
Un repertorio que viaja entre el exilio y Montserrat
El programa no se ha limitado a repasar la biografía de Casals, sino que ha explorado sus distintas facetas. El Quintet per a cordes en do major de Franz Schubert ha servido para recordar la conexión de Casals con la música de cámara y su predilección por esta obra, que también simboliza el exilio. La parte coral ha incluido dos piezas propias del maestro, O vos omnes y Nigra sum, ambas con un vínculo especial con Montserrat.
Uno de los momentos más emotivos ha llegado con el arreglo para coro de voces blancas de Bernat Vivancos de El cant dels ocells, la canción que Casals llevó a escenarios de todo el mundo y que sigue siendo un himno de esperanza.
La «Oda a la alegría» se escucha en catalán
En la segunda parte, el protagonismo ha sido para la Suite per a violoncel número 1 de Johann Sebastian Bach, interpretada por Pablo Fernández, que ha puesto en valor el papel de Casals en la recuperación de estas suites como obras de concierto. Pero el verdadero colofón ha sido el cuarto movimiento de la Novena sinfonía de Beethoven, la célebre Oda a la alegría, que en esta ocasión se ha interpretado en catalán gracias a la traducción de Joan Maragall. Esta versión fue la última que Casals dirigió en Cataluña antes de su exilio, y no ha sido fácil para los cantantes, acostumbrados a la versión alemana, según ha explicado Uriach.
Un escenario lleno de nombres propios
El concierto ha reunido a un elenco de primer nivel: el Quartet Casals, embajador internacional del apellido del maestro; Pablo Fernández al violonchelo; el Orfeó Català; la Escolania de Montserrat; la Orquestra Simfònica del Vallès; la soprano Martha Mathéu; la mezzosoprano Gemma Coma-Alabert; el tenor Roger Padullés; el barítono Ferran Albrich; la organista Mercè Sanchis y Xavier Puig como director.
Un Palau que apuesta por la paz como bandera
La elección de Pau Casals como figura central no es casualidad. El Palau de la Música Catalana quiere que la paz sea mucho más que un lema: aspira a convertirla en experiencia colectiva a través de la música. Y si el arranque de temporada sirve de termómetro, la apuesta no solo es ambiciosa, sino también necesaria en tiempos de incertidumbre. El homenaje a Casals no es solo un guiño al pasado, sino una invitación a repensar el papel de la cultura en la Barcelona de hoy.