Tras meses de trabajos, los visitantes pueden acceder a estas salas desde la capilla o a través de la Galería del Patio del Príncipe. La reorganización de las colecciones permite un recorrido más claro, con pinturas, mobiliario y piezas de plata procedentes de las Colecciones Reales.
En el Relicario destaca un conjunto de objetos de plata expuestos en una vitrina del siglo XVIII, entre ellos un relieve histórico sobre el encuentro entre Atila y el papa León Magno. El espacio también estrena iluminación LED, que reduce el consumo energético de forma notable.
El Anterrelicario reúne pinturas religiosas, relicarios y piezas decorativas restauradas, algunas ya vistas en la Galería de las Colecciones Reales, que ahora se integran en un recorrido más completo.
Esta ampliación refuerza el papel del Palacio Real como uno de los grandes polos culturales de Madrid. Para vecinos y visitantes, supone una nueva forma de redescubrir el patrimonio histórico de la ciudad y amplía la oferta de planes culturales en el centro. Con esta apertura, Madrid sigue apostando por poner en valor su patrimonio. A partir de ahora, quienes visiten el Palacio podrán acceder a estos nuevos espacios, mientras se espera que el recinto continúe renovando su oferta en los próximos años.