El Consejo de Distrito ha aprobado la modificación del Plan General Metropolitano, el trámite que abre la puerta al cambio urbanístico. El proyecto prevé un polideportivo de 2.000 metros cuadrados, el doble de lo planteado inicialmente, dentro de una actuación que también incluye zonas verdes y nueva vivienda.
La operación forma parte de una transformación más amplia, con 140 viviendas previstas en total. De ellas, 70 serán sociales, un dato importante para un distrito donde el acceso a la vivienda sigue siendo una de las grandes preocupaciones de muchas familias.
El futuro equipamiento deportivo es otro de los puntos fuertes del plan. La ampliación permitirá diseñar un espacio con más capacidad y mejores servicios para los barrios del entorno, en lugar de un polideportivo pequeño que podía quedarse corto desde el primer día.
El proyecto también deja margen para adaptarse si aparecen dificultades técnicas. La presencia de un colector subterráneo podría obligar a mover el equipamiento dentro del ámbito de actuación, pero la idea es mantener la función prevista y no reducir la ambición del proyecto.
El punto más delicado sigue siendo el aparcamiento. El espacio funciona ahora como parking provisional y la reforma puede suponer la pérdida de hasta 320 plazas, una cuestión que preocupa a vecinos y grupos políticos. Entre las alternativas planteadas está estudiar una ampliación del aparcamiento del mercado de Montserrat, situado muy cerca.
Para quienes viven en Trinitat Nova y su entorno, el cambio puede notarse en varios frentes: más vivienda protegida, un equipamiento deportivo más completo, nuevos espacios verdes y una reordenación de una zona que lleva tiempo esperando una solución definitiva.
La reforma del triángulo de Aiguablava no resolverá de golpe todos los problemas del barrio, pero sí marca una prioridad clara: utilizar una de las últimas grandes bolsas de suelo de Nou Barris para servicios, vivienda pública y vida de barrio, aunque el debate sobre dónde dejar el coche seguirá muy presente.