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El nuevo decreto frena un desahucio en Sant Andreu y pone en pausa otros en Barcelona

Por primera vez en Barcelona, un desahucio se ha detenido gracias al llamado «decreto Maricarmen». La medida protege a inquilinos vulnerables y ya ha evitado al menos tres desalojos en la ciudad. Su futuro, sin embargo, depende del Congreso.

Foto por PeopleImages / Shutterstock / FOTODOM
Por · Barcelona ·
El nuevo decreto frena un desahucio en Sant Andreu y pone en pausa otros en Barcelona

Una vecina de Sant Andreu, Macarena, no tendrá que abandonar su piso tras años viviendo sin contrato oficial. El motivo: el llamado 'decreto Maricarmen' ha servido para paralizar su desahucio, marcando un antes y un después en la protección de inquilinos vulnerables en Barcelona.

¿Qué es el «decreto Maricarmen» y cómo ha cambiado el panorama?

Este nuevo decreto, pensado para blindar a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad residencial, ha permitido que los abogados del Sindicat de Llogateres consigan la suspensión judicial del desalojo. La policía, que ya tenía previsto el operativo, canceló la intervención tras la decisión del juzgado.

Más casos detenidos y un futuro en el aire

El caso de Macarena no es el único. Al menos otros dos desahucios han sido frenados en Barcelona utilizando el mismo mecanismo legal. Sin embargo, la continuidad de esta protección depende de lo que decidan los diputados en el Congreso, donde el decreto aún debe ser votado para consolidarse como herramienta estable.

Un contexto de cambios en la vivienda

La situación de los desahucios y la protección a inquilinos vulnerables no es nueva en la ciudad. Recientemente, el Gobierno amplió la protección frente a desahucios y limitó la compra de viviendas por fondos, mostrando que la vivienda sigue siendo uno de los grandes temas urbanos en Barcelona.

¿Qué puede esperar Barcelona?

La paralización de estos desahucios gracias al «decreto Maricarmen» supone un respiro para quienes viven en la cuerda floja del alquiler sin contrato. Pero la incertidumbre sigue: si el Congreso no respalda la medida, la ciudad podría volver a la casilla de salida. Por ahora, la presión de colectivos como el Sindicat de Llogateres y la atención mediática han conseguido que, al menos por unos días, la balanza se incline del lado de los vecinos más vulnerables. La batalla por la vivienda en Barcelona sigue abierta y cada avance legal se convierte en un pequeño triunfo en un tablero que cambia de reglas casi a diario.

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Miriam Lado
Miriam Lado
Editora cultural, periodista
Publicado ID50075