Los talleres tendrán lugar de 16.00 a 19.00 en la Sala de los Espejos, que durante esas horas se transformará en un espacio de manualidades, juego e imaginación. La actividad está pensada para que los más pequeños puedan crear sus propias piezas después de recorrer las salas del museo.
La iniciativa, llamada Talleres Cerakids, estará incluida en la entrada general y no supondrá un coste adicional. Las familias podrán combinar así la visita a las figuras del cine, el deporte, la música o la historia con una actividad más práctica.
El recorrido mantiene sus paradas habituales, pero suma una última parte en la que los niños dejan de ser simples espectadores. Materiales, colores y propuestas manuales buscan dar continuidad a la experiencia y convertir la tarde en algo más que una sucesión de fotografías.
La franja elegida facilita además encajar el plan después de comer y antes de que caiga la tarde. Para muchas familias que permanecen en Madrid durante el verano, puede servir como alternativa a parques o actividades al aire libre en las horas de más calor.
El Museo de Cera se encuentra en el paseo de Recoletos, cerca de Colón y bien conectado por Metro y autobús. Su ubicación permite completar la salida con un paseo por el centro, aunque los talleres están planteados como el principal reclamo para el público infantil.
La programación refuerza una tendencia cada vez más habitual en museos y espacios culturales: sumar actividades que permitan tocar, experimentar y participar. En este caso, la propuesta busca que los niños salgan con una creación propia y no únicamente con una foto junto a sus personajes favoritos.
La escena deja una Sala de los Espejos distinta a la habitual, con mesas, materiales y familias compartiendo actividad. Cada miércoles, el museo cambia parte de su recorrido contemplativo por una tarde de juego creativo bajo techo.