El invierno ha llegado con fuerza a la provincia de Barcelona. Durante la jornada de ayer, la cota de nieve descendió bruscamente hasta los 800 metros, dejando una estampa invernal en el Parc Natural del Montseny. Las cumbres, que alcanzan los 1.700 metros, se tiñeron de blanco tras la primera nevada importante de la temporada.
Este cambio repentino en la altitud de la nieve contrasta con los más de 1.500 metros registrados días atrás. La combinación de vientos en convergencia, humedad y frío en altura favoreció la formación de copos, cubriendo especialmente las zonas más elevadas del Montseny.
Para la madrugada y primeras horas del jueves, los meteorólogos prevén que la cota se mantenga entre los 800 y 900 metros, aunque irá subiendo progresivamente hasta los 1.600-1.700 metros a lo largo del día.
Las previsiones apuntan a que la nieve continuará en los próximos días. Sin embargo, el límite térmico podría provocar que, en ciertos momentos, la nieve se transforme en lluvia. Si las precipitaciones siguen siendo en forma de nieve, se podrían acumular hasta 20 centímetros en tres días, e incluso superar el medio metro en los puntos más altos como el Turó de l’Home, Puig Sesolles, Les Agudes o el Matagalls.
El cálculo de la cota de nieve es complejo y depende de varios factores, como la temperatura a diferentes alturas, el geopotencial a 850 hPa y la humedad relativa. Existen métodos más sencillos, como sumar las temperaturas a 850 y 500 hPa y consultar tablas específicas.
Otra referencia útil es la isoterma cero, el nivel donde la temperatura alcanza los 0 °C y marca el inicio de la fusión de los copos. En este episodio, la isoterma cero se sitúa entre los 1.400 y 1.700 metros, aunque la intensidad de la nevada puede hacer que nieve incluso con temperaturas de 3 a 5 °C.