¿Una ópera clásica transformada en videojuego? En Barcelona, sí. El Liceu ha decidido romper moldes con La Jove Aida, una versión infantil de la célebre obra de Verdi donde la protagonista no solo canta, sino que compite en pruebas digitales y acaba literalmente dentro de la historia original.
En esta puesta en escena, las pirámides egipcias y las carrozas de guerra aparecen en formato digital, mezclando escenografía tradicional con elementos propios de un videojuego. La música tampoco se queda atrás: las melodías clásicas de Verdi se alternan con ritmos actuales, creando un espectáculo que salta entre siglos en cuestión de segundos.
Solo tres funciones y entradas a 10 €
Quien quiera ver esta Aida pixelada tendrá que darse prisa. El espectáculo solo se representará tres veces: los días 3, 4 y 11 de octubre. Las entradas cuestan 10 euros, un precio más que razonable para una experiencia que promete sorprender tanto a pequeños como a mayores.
La razón de esta agenda tan limitada no es artística, sino práctica. El conflicto en el sector educativo y la cancelación de las salidas escolares han obligado al Liceu a reducir drásticamente el número de funciones previstas para esta temporada. Así que, si pensabas ir con el cole, este año toca buscar plan alternativo.
Ópera, videojuegos y Barcelona para familias
La apuesta del Liceu por acercar la ópera a los más jóvenes no es nueva, pero pocas veces se había atrevido a mezclarla con el universo gamer de forma tan directa. La propuesta recuerda a otras iniciativas familiares recientes en la ciudad, como el casal infantil Imagina’t en la Marina, del que ya hablamos hace poco.
En ambos casos, la clave está en adaptar la cultura clásica y los espacios emblemáticos de Barcelona a los intereses y lenguajes de las nuevas generaciones. Y, visto lo visto, la fórmula funciona: ni la ópera ni los videojuegos entienden de edades cuando la historia se cuenta bien.
¿Cuándo y dónde?
Fechas: 3, 4 y 11 de octubre de 2026 Lugar: Liceu, Barcelona Entradas: 10 euros
Que nadie espere una temporada larga: este año, la Aida más digital de Barcelona será tan fugaz como un bonus en pantalla. Pero para quienes consigan entrada, la experiencia promete ser tan inesperada como divertida. El Liceu demuestra que, incluso en tiempos de recortes y conflictos, la creatividad sigue encontrando su hueco en la ciudad.