El Jardín Geológico abre sus puertas en Les Corts. Un espacio de 1.830 m² invita a descubrir la historia de la Tierra en plena calle. La iniciativa acerca la ciencia a vecinos y paseantes. Cuatro áreas temáticas convierten el paseo en una experiencia educativa. El proyecto cuenta con fondos europeos y busca revitalizar el entorno urbano.
Barcelona suma un nuevo espacio que cambia la forma de vivir la ciudad: el Jardín Geológico ya es una realidad en Les Corts. Este museo al aire libre, situado en la calle de Menéndez y Pelayo, ofrece a vecinos y visitantes la oportunidad de explorar la historia de la Tierra sin salir del entorno urbano. Con 1.830 metros cuadrados de exposición, el recorrido se convierte en una experiencia educativa y sensorial a pie de calle.
Ubicado justo frente a la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Barcelona, entre la calle de Martí i Franquès y la avenida de Joan XXIII, el Jardín Geológico utiliza la vía pública como extensión natural del campus universitario. Así, el conocimiento científico sale de las aulas y se integra en la vida cotidiana del barrio de la Maternitat i Sant Ramon, invitando a la ciudadanía a descubrir los secretos del planeta de forma accesible y visual.
El diseño del museo se articula en cuatro áreas temáticas que guían al visitante por diferentes aspectos de las ciencias de la Tierra. El primer tramo, dedicado al tiempo geológico, permite comprender la cronología de nuestro planeta. La segunda sección se centra en la composición de la Tierra, mientras que el muro geológico expone materiales y piezas reales que ilustran procesos naturales. Por último, la zona de aplicaciones y procesos muestra el lado más práctico de la geología y su impacto en la vida diaria.
Cada espacio combina elementos naturales con paneles informativos pensados para facilitar la comprensión de conceptos complejos. El resultado es un itinerario que transforma el paseo en una lección interactiva, apta para todas las edades y niveles de conocimiento.
La ejecución del proyecto ha estado a cargo de la empresa municipal BIMSA, con un presupuesto de 1,2 millones de euros financiados por los fondos europeos Next Generation. Más allá de su función educativa, el Jardín Geológico busca revitalizar el entorno urbano y fomentar la divulgación científica en espacios abiertos, acercando la universidad a la ciudad y potenciando la vida de barrio.
El Jardín Geológico se suma a la tendencia de museos al aire libre que apuestan por la integración del conocimiento en el espacio público. Este tipo de iniciativas no solo enriquecen la oferta cultural de Barcelona, sino que también refuerzan el vínculo entre la universidad y la ciudadanía. La Facultad de Ciencias de la Tierra de la UB, con décadas de trayectoria en investigación y docencia, consolida así su papel como motor de innovación y divulgación en la ciudad, abriendo nuevas puertas al aprendizaje fuera de los muros tradicionales.