Las entradas para Iniesta: el juego interior saldrán a la venta este lunes 24 de agosto. El precio general partirá de 19,95 euros y habrá tarifas reducidas para jóvenes, familias, personas mayores y otros colectivos. La apertura llegará justo después de las fiestas de La Mercè, que este año terminan el domingo 27.
La transformación del antiguo cine ha obligado a cambiar radicalmente su interior. La gran grada y la antigua sala de proyección convencional han desaparecido para crear un espacio diáfano y de gran altura, preparado para recibir montajes que difícilmente podrían instalarse en una sala de exposiciones tradicional.
Uno de los elementos más reconocibles, sin embargo, sobrevive. La cúpula curva asociada a las antiguas proyecciones del Imax ha sido restaurada y repintada, mientras que el acceso principal vuelve a situarse en la fachada orientada hacia la ciudad. La inversión global en la transformación del recinto supera los ocho millones de euros.
La primera muestra estará distribuida en nueve espacios y recorrerá tanto la carrera deportiva como la vida personal de Iniesta. Habrá objetos del futbolista, instalaciones interactivas y recreaciones de momentos como el gol ante el Chelsea en Stamford Bridge en 2009 o el que dio a España el Mundial de Sudáfrica en 2010.
La exposición también abordará etapas menos visibles de su trayectoria, entre ellas los problemas de salud mental que el propio Iniesta ha explicado públicamente y su retirada del fútbol profesional. El recorrido se completa con contenidos vinculados a su formación, recuerdos personales y espacios donde el visitante podrá participar en distintos retos.
El nuevo uso devuelve actividad a uno de los edificios más singulares del Moll d'Espanya. El Imax fue durante años una referencia del ocio del Port Vell y posteriormente acogió la experiencia vinculada a la Copa América. Ahora funcionará durante los próximos años como espacio para exposiciones culturales y deportivas mientras avanza el futuro proyecto del Liceu Mar.
La reapertura añade otra pieza al cambio que vive esta parte del puerto, junto a Maremagnum y L’Aquàrium. El 28 de septiembre, las antiguas salas donde Barcelona iba a ver películas gigantes volverán a recibir público, pero esta vez el espectáculo no estará en una pantalla: ocupará prácticamente todo el edificio.