El plan, acordado con 31 ayuntamientos, permitirá lanzar concursos individualizados para cada solar. Esta fórmula facilita adaptar los proyectos a la realidad local y acelerar la construcción en las zonas con mayor demanda.
El acuerdo ha sido firmado por el president Salvador Illa y la consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, consolidando una estrategia basada en la colaboración institucional.
La iniciativa contempla edificios de hasta 20 viviendas, con una distribución pensada para responder a las necesidades específicas de cada municipio.
El objetivo es claro: aumentar la oferta de vivienda asequible y ofrecer alternativas reales a miles de familias que encuentran dificultades para acceder a un hogar.
En un contexto de precios al alza, este impulso a la vivienda pública marca un cambio de escala en la política habitacional catalana y sitúa el acceso a la vivienda en el centro de la agenda.