El Comité de Disciplina de la RFEF ha impuesto el cierre parcial de la grada después de que se lanzaran objetos desde el público hacia el entrenador visitante, José Bordalás, y hacia los árbitros al finalizar el encuentro.
La sanción se aplicará en el duelo frente al Levante UD del próximo 26 de abril. Además, el club deberá identificar en un plazo de 24 horas los sectores desde los que se produjeron los lanzamientos para ejecutar la medida de forma precisa.
El castigo incluye también una multa económica y responde a la gravedad de los hechos, agravados por antecedentes similares. El Espanyol deberá reorganizar el partido con parte de la grada cerrada, en un contexto donde la seguridad y el comportamiento de la afición vuelven a estar en el centro del debate.