La vigilancia se concentrará especialmente en Montjuïc, Collserola y los puntos con buenas vistas hacia el horizonte. Los agentes tratarán de evitar aglomeraciones, controlar accesos y estacionamientos irregulares y anticiparse a situaciones de riesgo derivadas de la elevada afluencia de personas.
El Castell de Montjuïc será uno de los enclaves con mayor control. Abrirá excepcionalmente entre las 19:00 y las 21:30 horas para observar el fenómeno, pero las 200 plazas disponibles se agotaron semanas atrás y no se ampliará el aforo. La organización contará además con gafas homologadas para los asistentes.
Collserola tendrá también un dispositivo específico. La Guardia Urbana reforzará el patrullaje en accesos y zonas de estancia para impedir que los vehículos ocupen espacios no autorizados y para garantizar el cumplimiento de las restricciones que continúan vigentes en el parque natural.
La movilidad será otro de los puntos sensibles de la jornada. Se reforzará la vigilancia en las principales entradas y salidas de Barcelona, se mantendrán despejados los corredores para los servicios de emergencia y se prestará especial atención a posibles distracciones de conductores durante los minutos de máxima oscuridad.
Todo el operativo se coordinará desde la Sala Conjunta de Mando, donde trabajarán Guardia Urbana, Mossos d'Esquadra, Bombers de Barcelona, SEM, responsables de tráfico y TMB. El teléfono de emergencias 112 también reforzará su plantilla en más de un 15 % ante la previsión de que las llamadas aumenten durante las horas centrales del fenómeno.
Barcelona quedará fuera de la franja de totalidad, aunque la Luna llegará a cubrir aproximadamente el 99,7 % del disco solar. Las autoridades recomiendan llegar con antelación a los lugares de observación, priorizar el transporte público y utilizar únicamente gafas homologadas durante todo el eclipse, ya que en la ciudad el Sol nunca llegará a quedar completamente oculto.