Una exposición inédita en el Castillo de Púbol explora la relación creativa entre Salvador Dalí, Gala y el fotógrafo Horst. Fotografías, moda y objetos personales salen a la luz tras décadas ocultos. La muestra estará disponible hasta 2027 y promete sorprender a los amantes del arte y la moda.
Barcelona suma un nuevo motivo para escaparse a Púbol: el castillo que Dalí regaló a Gala acoge una exposición que desvela la intensa relación artística y personal entre el genio ampurdanés, su musa y el legendario fotógrafo alemán Horst P. Horst. La muestra, que permanecerá abierta hasta enero de 2027, invita a descubrir cómo la imagen y la moda se convirtieron en herramientas de expresión para la pareja más icónica del surrealismo.
El recorrido incluye 27 piezas, entre ellas 17 fotografías originales de Horst, algunas ampliadas en vinilo y otras inéditas, junto a revistas Vogue de época, un facsímil de Town & Country y la pintura «Desmaterialización cerca de la nariz de Nerón» de 1947. Por primera vez, se exhiben objetos personales restaurados como un collar y tres chaquetas, dos de Gala y una de Dalí, que nunca antes habían salido de los armarios privados del castillo.
La exposición pone el foco en la complicidad entre Dalí y Horst, que se conocieron en Nueva York y mantuvieron una relación profesional durante dos décadas. Entre las imágenes más impactantes, destaca un retrato de Dalí con los ojos cerrados, evocando el universo onírico del surrealismo, y una fotografía en la que la pareja posa frente al mar, luciendo prendas diseñadas especialmente para ellos. La moda, lejos de ser un simple accesorio, se convierte aquí en un lenguaje propio: Gala apostaba por chaquetas a medida de Arthur Falkenstein y collares llamativos, mientras Dalí cuidaba hasta el último detalle, desde corbatas bordadas hasta su inconfundible bigote.
El presidente de la Fundación Gala-Salvador Dalí, Jordi Mercader, subraya el valor icónico de las instantáneas y la importancia de la moda en la puesta en escena de la pareja. La exposición también rescata colaboraciones históricas, como la de 1939 en la Feria Mundial de Nueva York, donde Dalí intervino en dos fotografías de Horst. El último retrato documentado del artista por el fotógrafo alemán data de 1960, mostrando a Dalí elegante y desafiante en su estudio.
Para quienes buscan comprender la evolución de la imagen pública de Dalí y Gala, la muestra ofrece una mirada privilegiada a su universo privado y a la influencia de la fotografía de moda en su legado. Entre las piezas más singulares, se encuentra un retrato inédito de Gala intervenido por Dalí en 1957, así como una fotografía donde modelos parecen flotar en el aire, vestidas con diseños de Hattie Carnegie, en un guiño a la teatralidad y el surrealismo que definieron la época.
El Castillo de Púbol, situado en el corazón del Baix Empordà, es mucho más que un simple museo. Concebido por Dalí como refugio para Gala, el espacio combina historia, arte y misterio en cada rincón. Desde su apertura al público hace treinta años, se ha consolidado como uno de los destinos culturales imprescindibles de Cataluña, atrayendo a visitantes de todo el mundo que buscan adentrarse en la vida y obra del artista desde una perspectiva íntima y poco convencional.